domingo, 7 de noviembre de 2010

Libretos monotemáticos

Cada vida es una película ilimitada de experiencias. Basta con sentarse un día en la universidad, en un café o en una plaza para que lleguen a tus oídos una increíble variedad de historias. Las personas no pueden evitar transmitir sus sentimientos y sus vidas, tarde o temprano terminan proyectando lo que les sucede o sienten.

Es preciso notar que, aunque cada persona tiene vivencias y percepciones muy distintas, los géneros que predominan en el desarrollo de los guiones son el drama y el romance. Nada complace o tranquiliza más a una persona que descargar sobre un incauto transeúnte sus aventuras (o desventuras) amorosas y sus tragedias personales. Aunque la mayoría de las ocasiones la situación pueda llegar a ser interesante, frecuentemente termina cayendo en el tedio. La monotonía de las historias casi hace desaparecer el carácter único de cada persona, uno se puede llegar a sentir como en una sala de cine viendo alguna de las secuelas de SAW o la saga Crepúsculo, algo ¡absolutamente aburrido y predecible!

Puede sonar cruel, el despojar de importancia algunas de las heridas más profundas en el corazón de un amigo o conocido, pero es una realidad que son situaciones pasadas, tiempos que probablemente no volverán de los que ya se ha aprendido una lección (aunque hay algunas excepciones). Y para eso sirven los recuerdos, buenos y malos, para aprender y  evitar cometer los mismos errores en un futuro, no para relatarlos sin cesar en una retahíla de lloriqueos y ataques de histeria.

No me malinterpreten, la verdad me gusta mucho escuchar la mayoría de los relatos de mis amigos y familiares. Son solo unos cuantos casos los que logran que mis oídos se desconecten del mundo en los primeros segundos de la historia para volver a la realidad una vez ha terminado, todo esto mientras se asiente con la cabeza a intervalos adecuados de tiempo y se pronuncian “ajá’s” esporádicos.

Respeto mucho las vivencias de otros y las escucho seriamente, pero a la menor oportunidad les hago saber que hay relatos de los que se aprende, se comparten una o dos veces y luego se olvidan, que no hay necesidad de continuarlos por la eternidad. Que por más que se lamenten sobre lo trágico de sus vidas el pasado no cambiará ni les dará una segunda oportunidad.

En la vida no existen finales alternativos.

4 comentarios:

  1. Bue en realidad escribo esto tambien como un "hola ¿te acuerdas de mi?"...

    En fin, no importa, vi en face que le hacias publicidad al blog y pasé a mirarlo, y bueno siempre tienes mi comentario honesto.

    En realidad Camilo, y espero que no te ofendas con lo que voy a decir, pero creo que te contradices.

    ¿Disfrutas o no hablando con la gente?, ¿o sólo hablas de los temas que te interesan y eso te hace sentir bien?.

    Creo que relatas una experiencia totalmente egoista y que puede ser antipatica para las otras personas, lo que produce que la gente simplemente no te busque para hablar. Yo lo note, cuando te conocí. Tu mandas mensajes clarisimos de "no me importa" o me es incomodo hablar de eso. Y claro tienes derecho a sentirte así.

    Y la persona que está comentandete algo queda con la impresión de eso mismo. Es incomodo porque bloqueas la comunicación y no eres honesto.

    Curiosamente, a veces la vida te manda lo que a tí no te gusta para que aprendas. Sino, te golpearas siempre con la misma pared.

    Piensalo...

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  2. Creo que estás malinterpretando el sentido de la entrada. Entendible, ya que precisamente esa fue una de las razones por las que lo pensé dos veces antes de publicarla.

    Yo me refiero en el texto a un tipo muy específico de conversación, ya que no todas las conversaciones que expresan sentimientos, vivencias amorosas o trágicas son iguales. Hay unas que son repetitivas al punto de ser enfermizas.

    Y bueno, creo que soy algo malo para ocultar información con respecto a como me siento, en efecto, cuando un tema me incomoda lo hago saber, pero sin faltar el respeto a la persona. La verdad no veo por qués eso pueda ser considerado una falta de honestidad de mi parte.

    Tengo la impresión que me estarías juzgando sin haber comprendido enteramente mis razones. No obstante lo tendré en cuenta.

    Gracias por comentar ^^

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  3. Tengo un único comentario: Una afrenta personal no debe(ría) interferir en un "juicio" que se produce en el encuentro con un texto.

    Si las palabras provienen de tal o cual individuo, cuál es la diferencia? Acaso una palabra tiene mayor o menor valor o posee mayor exactitud dependiendo de quién la dice?

    Se basa nuestro juicio en el conocimiento previo de aquel individuo? Si es así, leamos a Neruda porque resuena y tiene apellido y no por el mérito en su obra (en sus palabras).

    Para mi concepto prejuzgar en relación al sujeto es algo tonto (y lo declaro sin conocer a este sujeto enjuiciador).

    Cuestionar afirmaciones es perfectamente posible y en un blog se es completamente susceptible a ello; ahora, juzgar un texto partiendo de la premisa de "conocer" a primera, segunda o tal vez décima vista de un sujeto, me parece un ejercicio superficial y un tanto futil. Para eso existe la columna de opinión en la revista Tú.

    Valiente Erebus en considerar publicar la entrada, valiente es quien se cuestiona, no quien se lanza!

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  4. Imagoars, jajaj debes ser filosofo o algo, pero es muy gracioso ver como alguien trata a las personas de sujeto. El modelo científico en las relaciones humanas ya fue cuestionado desde el conductismo puro, el cual ha cambiado mucho al darse cuenta que los sujetos son más complejos al tratar aspectos emocionales, conductuales y motivacionales, y ahora se les llama personas.
    No se si escribes esto en forma de defensa a favor de Erebus, posiblemente se haya sentido ofendido, aspecto que sí es así lo invito a hablar personalmente, con migo.
    El juzgar no es un acto negativo, porque usualmente las personas lo hacemos todo el tiempo, pero el juzgar también esta el acto de comprender. Una cosa es decir algo para hacer daño, y otra es decir algo para que la otra persona reflexione.
    Bravo por Erebus que es capaz de escribir lo que piensa, !que lo siga haciendo!, pero que como todo, este dispuesto a escuchar la opinión de los demás.

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